Cristo Vive celebró su "Día de la Camiseta": pertenencia, familia y deporte de barrio

El domingo 26 de julio, el Club Social y Deportivo Cristo Vive realizó su "Día de la Camiseta", una jornada de entrega oficial de la nueva indumentaria del club a cada niño y niña inscrito en sus cuatro categorías: Fútbol Femenino Sub 18, Fútbol Sub 14 Mixto, Vóley Sub 17 y Vóley Sub 12.
La nueva camiseta fue conseguida gracias a una donación y entregada de forma gratuita a todos los inscritos del club. La jornada además fue aprovechada para tomar las fotografías oficiales del club: una fotografía grupal con la participación de los apoderados, retratos por cada categoría, y fotos individuales de niños, niñas y del cuerpo de entrenadores.
Una camiseta, un lugar en el mundo
Para el club, este gesto va mucho más allá de un uniforme deportivo. Así lo expresó José Bezanilla, coordinador del Club Social y Deportivo Cristo Vive:
"Esta camiseta es mucho más que un uniforme: es una forma de decirle a cada niño y cada niña que aquí pertenecen, que tienen un lugar. Eso es lo que buscamos en Cristo Vive: una cultura del encuentro, donde el deporte se transforma en una excusa para acercarnos al prójimo, para querernos y cuidarnos como comunidad. Nada de esto sería posible sin las familias, que confían en nosotros y participan con nosotros cada semana. A ellas, gracias de corazón".
Lo que dicen las familias
Los apoderados que participaron de la actividad compartieron su emoción y agradecimiento:
"Muy agradecida de la fundación porque nos acoge, me llegó a emocionar de verdad."
"Muy agradecida por todo, porque los niños se sienten que pertenecen a algo, lo que equivale a un club deportivo, el amor, la competencia sana."
"El deporte es lo mejor que podemos dejarle... los chiquillos están súper contentos acá."
"Lo que hacen por ellos, a los jóvenes, a la juventud que está ahora, es algo hermoso."
Un club que se sostiene en comunidad
El Día de la Camiseta reafirma lo que Cristo Vive construye día a día en La Pincoya: un espacio donde el deporte es puerta de entrada al encuentro, la pertenencia y el cuidado mutuo. Un trabajo que sólo es posible gracias al compromiso de entrenadoras, voluntarios y familias.







Undead Corridor has a nice balance between shooting and survival gameplay. Instead of simply clearing waves, you also have to pay attention to positioning and what is coming from ahead.
The article on Cristo Vive's "Día de la Camiseta" event evoked a nice sense. At the simple yet emotional neighbourhood event, the jersey symbolised solidarity and family, not just sports. Community can be quiet but deeply satisfying, like solving a morning quordle: four seemingly unrelated puzzles that fit together flawlessly once solved.