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De una iniciativa comunitaria a 25 mil personas al año: Fundación Cristo Vive cumple 36 años

hace 7 horas
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Este lunes 14 de septiembre, Fundación Cristo Vive cumple 36 años de trabajo junto a personas y comunidades que enfrentan situaciones de pobreza y exclusión. Lo que comenzó en 1990 como una iniciativa impulsada por la hermana Karoline Mayer, quien lideró el grupo fundador, se ha convertido en una organización con presencia permanente en distintos territorios de la Región Metropolitana.


Actualmente, la fundación desarrolla programas en 6 áreas: Calle, Oficios, Salud, Educación, Discapacidad y Adicciones. Su trabajo alcanza a más de 25 mil personas al año y se despliega en comunas como Recoleta, Huechuraba, Conchalí, Santiago, Lampa, La Pintana, Puente Alto y Renca.


"Estos 36 años representan miles de historias de personas que han encontrado un espacio donde ser escuchadas, acompañadas y reconocidas en su dignidad. La trayectoria de Cristo Vive se ha construido junto a las comunidades, respondiendo a sus necesidades y aprendiendo permanentemente de ellas", señala Fernando Contardo, director ejecutivo de Fundación Cristo Vive.


"La trayectoria de Cristo Vive se ha construido junto a las comunidades, respondiendo a sus necesidades y aprendiendo permanentemente de ellas".

Durante estas más de tres décadas, la institución ha ampliado su labor para responder a distintas expresiones de la vulnerabilidad. Sus programas abarcan desde atención sanitaria y educación hasta capacitación laboral gratuita, inclusión de personas con discapacidad intelectual, tratamiento por consumo problemático de alcohol y otras drogas, y acompañamiento a personas que viven en situación de calle.


Esta mirada integral responde a una realidad en la que las dificultades sociales suelen presentarse de manera simultánea. La falta de empleo, los problemas de salud, la exclusión educativa, la ausencia de redes de apoyo y las condiciones habitacionales precarias pueden cruzarse en la vida de una misma persona o familia.


"La pobreza ha cambiado y también se ha vuelto más compleja. Ya no basta con entregar una respuesta aislada: se necesita acompañar procesos y trabajar articuladamente con el Estado, las comunidades y distintos actores de la sociedad civil", explica Contardo.


La fundación cuenta hoy con más de 500 trabajadores y trabajadoras, además de voluntarios y organizaciones colaboradoras. Su modelo busca combinar atención profesional con un vínculo cercano, poniendo en el centro la autonomía de cada persona y su capacidad para construir un camino de desarrollo propio.


De cara a los próximos años, uno de sus principales desafíos será seguir fortaleciendo sus servicios frente a problemáticas como la exclusión social, el consumo problemático de sustancias, las dificultades de acceso al empleo y la necesidad de avanzar hacia comunidades más inclusivas.


"Conmemorar este aniversario también significa renovar nuestro compromiso. Mientras existan personas cuyos derechos y oportunidades estén condicionados por la pobreza, tendremos la responsabilidad de seguir presentes, acompañando con amor, dignidad y un trabajo de excelencia", concluye el director ejecutivo.

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