Fundación Cristo Vive inaugura Casa Mara, nuevo espacio de acogida para mujeres en situación de calle
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Fundación Cristo Vive inauguró Casa Mara, un nuevo espacio de acogida para mujeres en situación de calle ubicado en la comuna de Santiago. La residencia busca entregar protección, acompañamiento y oportunidades para que mujeres que han enfrentado altos niveles de vulnerabilidad puedan reconstruir sus proyectos de vida en un entorno seguro y digno.
Este nuevo espacio se incorpora al trabajo del Área Calle de Fundación Cristo Vive, que desde 2012 acompaña a personas en situación de calle a través de distintos programas de atención, vinculación, cuidado y apoyo psicosocial.
La apertura de Casa Mara fue posible gracias a una alianza con Fynsa, a través del Fondo de Inversión Privado Fynsa ConVive, iniciativa que pone un inmueble al servicio de una causa social y permite ampliar la respuesta hacia personas en situación de alta vulnerabilidad.
Una casa para acoger, proteger y acompañar
Con más de 30 años de trayectoria, Fundación Cristo Vive acompaña anualmente a más de 25 mil personas en sus distintas áreas de acción social. En el caso del Área Calle, la fundación atiende cerca de 300 personas cada año y, durante los últimos dos años, ha logrado que 80 de ellas abandonen la situación de calle.
Casa Mara nace como una respuesta concreta a una realidad urgente. Según el Censo 2024 del INE, en Chile fueron registradas 21.750 personas en situación de calle. De ellas, 3.981 son mujeres, una población especialmente expuesta a violencia, exclusión y falta de redes de apoyo, por lo que requiere espacios especializados, seguros y sostenidos en el tiempo.
“Estamos muy felices de recibir de Fynsa esta posibilidad de crear una casa para mujeres que no teníamos y que ni siquiera soñábamos cuando iniciamos nuestro trabajo con personas en situación de calle el año 2012. Hoy ese sueño se convierte en una realidad.” Hermana Karoline Mayer, fundadora y directora honoraria de Fundación Cristo Vive
Una alianza que permite ampliar el impacto
La inauguración de Casa Mara también marca un hito en la colaboración entre Fundación Cristo Vive y Fynsa, al unir la experiencia social de la fundación con una herramienta de inversión de impacto orientada a generar beneficios sociales sostenibles.
El Fondo de Inversión Privado Fynsa ConVive busca poner activos inmobiliarios al servicio de organizaciones sociales, facilitando proyectos que puedan sostenerse en el tiempo y responder a necesidades concretas de comunidades y personas en situación de vulnerabilidad.
“La misión de transformar vidas la lidera Fundación Cristo Vive, y nadie podría hacerlo mejor que quienes llevan más de treinta años dedicados a ello. Nosotros queremos aportar desde lo que sabemos hacer para que esa misión llegue más lejos y pueda sostenerse en el tiempo. Ese aporte tiene un nombre: Fondo de Inversión Privado Fynsa ConVive.” Cristián Donoso, socio y presidente del directorio de Fynsa Administradora General de Fondos
Un nuevo comienzo para el Área Calle
La ceremonia reunió a representantes de Fundación Cristo Vive y Fynsa, junto a autoridades civiles y eclesiásticas, quienes compartieron este hito institucional y destacaron la importancia de construir respuestas colaborativas frente a una problemática social compleja y urgente.
Para la directora del Área Calle de Fundación Cristo Vive, hermana Teresa Winter, la inauguración de Casa Mara representa el inicio de una nueva etapa de trabajo.
“Hoy inauguramos una casa, pero, sobre todo, iniciamos una nueva etapa de colaboración que nos permitirá ampliar el alcance de este trabajo y seguir entregando oportunidades a mujeres que necesitan reconstruir sus proyectos de vida.” Hermana Teresa Winter, directora del Área Calle de Fundación Cristo Vive
Con Casa Mara, Fundación Cristo Vive fortalece su compromiso con las personas en situación de calle, promoviendo una respuesta centrada en la dignidad, la protección y el acompañamiento integral.
Al mismo tiempo, esta alianza con Fynsa demuestra que la colaboración entre organizaciones sociales y el mundo privado puede abrir caminos concretos para enfrentar una de las expresiones más duras de la exclusión social en Chile.









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